De esta unión, podrá surgir una pareja que se entienda a la perfección
que viva en un clima que le sea propicio para el desenvolvimiento de
su amor tal cual ellos lo han soñado
Las cosas de tipo materal, la disciplina, la
prolijidad, el orden pueden vincular muy bien a estos dos signos.
En cambio no es dado esperar una unión romántica y espiritual. Ambos
corren el riesgo de cristalizarse en una búsqueda permanente de valores
que no respondan a un ideal de perfección espiritual o de belleza.
Ambos son prudentes, medidos y su
relación no se destacará precisamente por la extravagancia ni la aventura.
El sensual y goloso Tauro pueden sentirse fuertemente atraido por
el aparentemente indiferente hijo de la Virgen.
Aunque ambos son porfiados, aspirán a muchas cosas de la misma manera.
Hogar estable, bienestar material, hijos a quien amar. Son apegados
al orden ala seguridad.