Lo romántico, lo sensible, lo hogareño,
lo familiar, lo divagador, se vinculan en estos signos, que pueden llegar
a formar una conjunción ideal desde muchos puntos de vista
Ambos son sentimentales y emotivos. Ambos hablan el mismo lenguaje
y, por supuesto, el entendimiento
se hace fácil, lógico y tierno. Todo hace suponer que de esta
unión surja un matrimonio feliz donde las cualidades de ambos signos
se complemente de una manera muy armónica. Signos espirituales, hogareños,
amantes de la familia, fértiles, se entenderán muy bien en el matrimonio.
Ambos poseen cualidades espirituales que los aproximan. Ambos pueden
prescindir en mucho de las especulaciones intelectuales y entregarse
a vivir un romance lleno de poesía y de romanticismo. Se
entienden realmente. Solamente deberá recomendárseles poner
más atención en las cosas de tipo material que pueden llegar a descuidar
severamente.