Estos signos, en materia intelectual se compensan de buena manera, pudiendo
llegar a formar un binomio que logre el mayor éxito social y económico
La seguridad
y disciplina del capricorniano, la brillantez y movilidad del géminis,
se aúnan para formar un todo realmente excepcional. La impaciencia
de Géminis podrá molestar severamente al espíritu un poco inflexible
del hijo de la Cabra. Entre dos que no sean demasiado típicos de su
signo, con todo, la armonía y el éxito puede ser excepcionales.
En el plano intelectual, especialmente,
ambos pueden lograr una buena pareja. Géminis aportará su movilidad,
su brillo, el que puede encandilar a veces al hijo de la Cabra. Pero
vinculando sus actuaciones que se destaque, esencialmente, en el plano
de la vocación de éxito que tienen, como son capaces de triunfar a
lo largo de la vida, se sentirán satisfechos y seguros en su trayectoria.
La pareja logrará estabilidad en la medida en que se aleje cada uno
de las características esenciales de su signo.