Pese
a sus profundas disparidades, logran generalmente una buena unión que
armoniza desigualdades y lima asperezas
La naturaleza romántica y soñadora de Piscis puede sentirse a veces
resentida por la frialdad aparente de Capricornio. Pero la natural
flexibilidad de áquel logrará adaptarse bastante fácilmente
a la naturaleza tan distinta de su compañero. Piscis admira a Capricornio,
y este sentimiento es muy importante para este último, pues le otroga
seguridad y confianza en sí mismo.
La unión entre estos dos signos a pesar de su disparidades de manera
y de criterio no logran, sin embargo, borrar las cualidades que los
aproximan. La incondicional admiración de Piscis por su compañero
surgida de su espíritu flexible y amplio depara grandes satisfacciones
al hijo de la Cabra, que se sentirá estimulado y logrado. Se
complementan, en sus virtudes y defectos.