Aquí
la combinación se hace extremadamente dificil. Acuario es el futuro,
la sociabilidad, la amistad, la extroversión. Cáncer es el pasado, la
introversión, la fijeza. cáncer pretende poseer, Acuario no se deja
tomar.
De estas condiciones elementales surge fácilmente lo difícil de una
unión donde, las contrarias calidades de la pareja, pueden crear un
clima que conspire en todo momento contra la estabilidad conyugal.
Cáncer pondrá el sentido práctico en la vida algo desordenada
de Acuario.
Si logra compartir con éste su necesidad de confraternización, que
va más allá de las meras relaciones familiares y amistosas de todos
los días, si logra salir de su caparazón para compartir las inquietudes
del Aguador, si prescinde de su aguzada sensibilidad y no especula
demasiado con la aparente frialdad de su pareja, podrá
ser éste a pesar de las diferencas que hay entre ellos, un matrimonio
estable y feliz.